El presidente Luis Abinader anunció la reapertura del mercado binacional con Haití en Dajabón el viernes, pero las autoridades haitianas han respondido con firmeza, insistiendo en una solución que abarque la normalización de relaciones y la circulación de personas.

El gobierno haitiano considera que la única solución apropiada es aquella que permita un reparto equitativo de los recursos hídricos compartidos y la normalización de las relaciones entre ambas naciones. Su comunicado de prensa enfatiza la importancia de la vuelta de la circulación de personas y bienes en ambas partes.
Además, las autoridades haitianas han subrayado el "derecho inalienable de los haitianos al uso equitativo de los recursos hídricos binacionales". Aunque abogan por el diálogo, aseguran que continúan llevando a cabo consultas y tomando medidas en interés de los ciudadanos haitianos.

La reapertura comercial anunciada por el gobierno de Abinader se produce después de 25 días de un cierre total de la frontera con Haití, incluyendo el cierre por aire, mar y tierra, además del acceso migratorio. A pesar de la reapertura, el presidente dominicano ha impuesto limitaciones y requisitos específicos para el funcionamiento del mercado binacional en Dajabón.
Se han establecido corredores comerciales provisionales con Haití, que estarán sujetos a estrictas medidas de control militar y registro biométrico obligatorio en las provincias fronterizas de Dajabón, Elías Piña, Independencia y Pedernales. Las personas que provengan de Haití deberán proporcionar sus datos biométricos para poder participar en el mercado. El presidente Abinader también anunció un cerco militar para supervisar la actividad comercial y evitar que las personas salgan del área designada. Destacó que "los mercados no van a volver a ser los mismos".
Estos corredores comerciales provisionales servirán principalmente para el envío de mercancías esenciales, como alimentos y medicinas. Se espera que entren en funcionamiento a partir del próximo miércoles, con la intención de garantizar un flujo controlado y seguro de bienes entre ambos países. El conflicto fronterizo entre República Dominicana y Haití continúa sin resolverse completamente, con ambas partes manteniendo sus posturas y la incertidumbre sobre el futuro de las relaciones bilaterales.


