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avos. La tensión entre Estados Unidos y Europa por Groenlandia se trasladó al Foro de Davos, donde Bruselas anunció una respuesta “firme, unida y proporcional” a las presiones anexionistas de presidente Donald Trump sobre la gran isla ártica y Washington le pidió que “respire hondo” y “descarte represalias”.

21 de enero de 2026 8:29 am Leído
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La tensión entre EE. UU. y Europa se traslada a Davos
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Agencias21 enero, 2026 4 minutos de lectura
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Había gran expectación en el encuentro de líderes mundiales por escuchar las intervenciones de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el mandatario francés, Emmanuel Macron, cuyo país es uno de los ocho europeos y miembros de la OTAN a los que la Casa Blanca amenaza con aranceles por participar en maniobras militares en ese territorio danés.

“Consideramos al pueblo de Estados Unidos no solo como aliado, sino como amigo. Y arrastrarnos a una peligrosa espiral descendente solo ayudaría a los adversarios que ambos estamos tan comprometidos en mantener fuera de nuestro panorama estratégico. Nuestra respuesta será firme, unida y proporcional”, dijo Von der Leyen.

Recordó el acuerdo comercial alcanzado por Washington y Bruselas en julio pasado y recalcó que “tanto en política como en los negocios, un acuerdo es un acuerdo”.

La presidenta de la Comisión, no obstante, mantuvo tendida la mano a EE.UU. al asegurar que Europa está “plenamente comprometida y comparte los objetivos de Estados Unidos” en materia de seguridad en el Ártico, que sólo puede lograrse “de forma conjunta”.

Mecanismo anticoerción

En la misma línea de abogar por la cooperación a la vez que por demostrar firmeza, Macron llamó a mantener la calma, pero dijo que los europeos no deberían dudar en aplicar el mecanismo anticoerción cuando no son respetados y a “no aceptar pasivamente la ley del más fuerte”.

Ese mecanismo, conocido como “bazuca comercial” y que aún no ha sido estrenado, data de finales de 2023 y abriría la puerta a la UE para aplicar contra Washington una amplia gama de sanciones, entre ellas la imposición de tarifas aduaneras a productos de ese país, así como restricciones en el acceso a licitaciones públicas europeas.

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