
El 2 de diciembre de 2020, Reino unido marcó un antes y un después en el mundo frente a la pandemia del coronavirus SARS-CoV-2, al ser el primer país en aprobar el uso de la vacuna de Pfizer/BioNTech y posteriormente, el día 8, al iniciar la inoculación contra el COVID-19.
Un año después, el 54.8% de la población mundial ha recibido al menos una dosis de la vacuna COVID-19, se han administrado 8,120 millones de dosis en todo el mundo y unos 20 inmunizantes han sido desarrollados bajo un contexto de desigualdad y dudas sobre los efectos adversos del biológico.
Según datos del portal Our World in Data, que obtiene su información de fuentes oficiales de los Estados, solo el 6.2% de las personas en países de bajos ingresos ha recibido al menos una dosis.


