Desde el 1
6 de agosto del 2020, el presidente de la República Luis Abinader, y su esposa, Raquel Arbaje han dado un giro al comportamiento que, “creíamos” que debería tener una pareja presidencial.
Es común verlos caminar agarrados de la mano, abrazarse, intercambiar miradas de complicidad, y hasta darse un “piquito” en actos públicos, dejando evidencia de que ‘en la vida real’ son una pareja tan normal como el resto de los mortales.
Sus redes sociales son plataforma para el intercambio de mensajes de cariño y atención en fechas especiales entre ellos y sus hijas Esther, Graciela y Adriana, y aunque han ganado notoriedad ahora que ostentan el título de pareja presidencial, desde siempre exhiben su amor, ahora inmortalizado en fotos, videos y publicaciones que hasta llegan a ser virales.
“¡Qué bonito! ¡Qué tierno!” y con emoticones de corazoncitos responden muchos de sus seguidores identificados con los mensajes. Otros cuestionan esta manera de actuar. Lo que nadie puede negar es que este comportamiento espontáneo fortalece la imagen de unidad de la pareja.


