Politica

os partidos políticos son como las marcas comerciales, aunque con fines distintos, ambos están orientados a conquistar el gusto de la gente, porque su sobrevivencia depende de que las poblaciones los acepten, sea para consumo o apoyo con el voto.

22 de octubre de 2025 10:22 am Leído
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De ahí la relevancia de la buena reputación que deben exhibir, y como la mujer del César, no es solo ser, también parecer.

La marca PRM empieza a tener un problema de reputación que debe atender con inteligencia antes de que sea demasiado tarde, sino es que ya se le hizo tarde. El partido oficial tiene tres retos relevantes de imagen, corrupción, ineficacia en la gestión pública y los casos de figuras vinculadas al narcotráfico cerca de esa parcela política. De los tres, este último aspecto es el que debe generar mayor preocupación.

El PRM se convirtió en una oferta electoral diferente al PLD y lo que es hoy FP, por su discurso contra la corrupción y su apuesta a la transparencia. La realidad es que lo que ocurre en el manejo de los fondos públicos en 5 años, no establece ninguna diferencia en materia de corrupción entre el pasado y el presente. Es decir en ese tema, resultaron ser igual y quien sabe, que a quienes criticaron.

Los cuestionamientos a la mala gestión para mejorar los servicios, no está en discusión, las gestiones pasadas pasaron con notas sobresalientes esa materia. Por tanto, en esa variable el PRM no empata, pierde. En ese punto está a tiempo para remontar, pero debe hacerlo pronto porque construir una buena imagen toma toda una vida y perderla, solo un minuto.

El tema más delicado para la reputación del PRM, son los casos de personas vinculadas al crimen organizado, que han estado en la boleta del PRM o nombrados en la administración pública. Ya son demasiados para que se pretenda que con solo decir que se trata de conductas individuales la gente les crea.

¿Cómo es que todo eso ocurrió y nadie en un partido con tanta gente presionó el botón de alerta?

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