
Sin contratiempos ni cabildeos de votos, el oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM) aprobó en primera lectura la modificación a la Constitución, en lo que fue una exhibición del poderío logrado al obtener 176 de 222 legisladores en las elecciones pasadas.
En el otro lado, al no lograr introducir sus propuestas o cambiar las agendadas, los representantes del Partido de la Liberación Dominicana, Fuerza del Pueblo, Partido Revolucionario Dominicano y Quisqueyano Demócrata Cristiano se limitaban a lanzar calificativos indicando que el "guión" y el "teatro" del Poder Ejecutivo estaba montado.
En los 10 artículos de la Constitución modificados en primera lectura, los contrarios tenían la estrategia de someter mociones, pero fueron estériles.


