Si algo molesta el ánimo de los ciudadanos es la creencia de que los precios van en alza, en adición a lo que hace el comercio diariamente, ya los grandes supermercados, los colmados de barrios o las guaguas que recorren los barrios.
El subir los precios es un tipo de encanto de los empresarios y comerciantes, que han diversificado los negocios de manera que el público no entiende. Ahora los dueños de grandes supermercados han estado asociados con los gobiernos para construir barrios enteros.
En mi niñez, cuando mi madre me llevaba al Mercado Modelo de la mano, experimenté un desagradable momento que nunca he olvidado, por allá por finales de 1959, en plena Era de Trujillo, cuando la carne de res de segunda subió su precio de 35 a 37 centavos.



