unque el comercio internacional que mueve la economía dominicana se realiza en un 90 % por la vía marítima, el país carece de una marina mercante con una flotilla de buques con matrícula propia. Pese a ser una nación insular, lleva décadas operando con barcos rentados.
Pero no siempre fue así, durante la dictadura trujillista (1930-1961), el país tuvo una de las flotillas más dinámicas de la región, ganándose el nombre del "Granero del Caribe", por la cantidad de productos que exportaba a las Antillas.
Autores y documentos históricos coinciden en que el desarrollo de la marina mercante local comenzó en los años 20 con el auge de la industria azucarera, pero se anegó con el fin de la dictadura trujillista. Décadas después, en la gestión gubernamental 2016-2020, se diseñó la Estrategia Marítima Nacional para tener propios barcos, pero nunca emergió. 


