El electo presidente constitucional el cinco de julio del 2020, Luis Abinader, en la bolota del Partido Revolucionario Moderno, llegó en medio de una pandemia general de Covid-19.
Lo hizo bajo la atenta mirada y las altas expectativas de toda una sociedad ante sus promesas de cambio luego de 16 años seguidos de gobierno del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
Sus primeros doce meses han corrido junto a la pandemia del Covid-19, que detuvo el crecimiento económico mundial y envió a números negativos a la hacienda dominicana.
En febrero de 2021 el presidente y su administración pusieron en marcha el Plan Nacional de Vacunación, su principal apuesta para hacerle frente a la pandemia y sacar adelante la reactivación económica nacional.
Con ese plan en manos, el presidente prometió inmunizar al 80% de la población para finales de junio, aunque hasta la semana pasada solo se alcanzaba el 52% con dos dosis.
Dificultades y retrasos también ha vivido con el sector educativo, aunque hace unos días dijo que logró “salvar el año escolar” junto al Ministerio de Educación impartiendo la docencia por radio y televisión, además de suministrar kits alimenticios a las familias y equipos tecnológicos, tanto a docentes como estudiantes.
El presidente prometió que para el inicio del año escolar 2020-2021, que arrancó el 2 de noviembre de 2020, todos los estudiantes de escuelas y liceos tendrían en su poder una computadora o una tableta, para garantizar su acceso a la enseñanza bajo la modalidad virtual.
Esa promesa no fue cumplida.
El presidente Abinader ha defendido como uno de sus logros fundamentales el impulso a la reapertura segura del turismo y el establecimiento de la tan prometida justicia independiente.
Extendió hasta abril los programas solidarios, incluyó a millones de dominicanos en el Seguro Nacional de Salud (Senasa), duplicó el subsidio de “Comer es Primero” (RD$1,650 mensuales) como había estipulado en sus propuestas de campaña, firmó el Pacto Nacional para la Reforma del Sector Eléctrico, entre otras cosas. Pero este no ha sido un camino de color rosa, lleno de aciertos.
Su primer año se acerca y lo recibe con sectores de la sociedad disgustados por el “incumplimiento de su palabra” como es el caso de la comunidad LGBTQ+, los grupos feministas y proelección, quienes están a la espera de los cambios en el tan debatido Código Penal que aún no se termina de aprobar en el Congreso Nacional, como lo son las tres causales para la despenalización del aborto y la discriminación a la comunidad LGBT.
Abinader, entrevistado por este diario en 2018, había dicho que su partido tenía una posición definida con las tres causales, y que debían ser aprobadas. En el 2017 la organización fijó posición pública a sus legisladores para respaldar el derecho a decidir de las mujeres cuando el feto es inviable con la vida, o en caso de ser fruto de una violación o incesto.
Abinader, ahora en condición presidencial, ha dicho que no puede imponerle su criterio a los legisladores y abrió las puertas a la posibilidad de un referéndum para que la población decida.
En cambio, aspectos que sí aborda sus plan de gestión son políticas de género más efectivas, generación de empleos, mejora del sistema de transporte y de salud, entre otros. ¿Cuáles se han cumplido?
Las iniciativas de Abinader han sido muy ambiciosas frente a las circunstancias que envuelven al país y el mundo como consecuencia de la pandemia del Covid-19.
Al asumir su mandato el 16 de agosto, el mandatario anunció el aumento del presupuesto de salud por más de RD$66,000 millones en los primeros cuatro meses de gobierno. A los 6 meses, el incremento fue hasta los 107,389 millones de pesos, según lo manifestado ante la Asamblea Nacional el pasado 27 de febrero.
Las promesas
Durante la campaña, Abinader había prometido para sus primeros cien días un programa de seguridad alimentaria, garantizar un sueldo mínimo equivalente a US $500 para militares y policías, la creación de miles de empleos y programa de burocracia cero, entre otros.
El proyecto de mejora regulatoria y simplificación de trámites del gobierno, fue aprobado por el Senado el pasado 27 de julio, aunque este programa “Burocracia Cero” fue anunciado en noviembre.
El aumento del salario mínimo de los empleados, pensionados y jubilados del sector público fue otro de los compromisos no vistos en este periodo de tiempo. El pasado 14 de julio se produjo un incremento al salario mínimo, dispuesto por el Comité Nacional de Salarios para quienes laboran en el sector privado no sectorizado.
Mientras que en el caso de los policías, recibieron el incremento en enero cuando los primeros cien días se habían cumplido en noviembre, sin llegar al monto prometido de US$500. A los militares se tenía previsto aumentarle a mitad de 2021.
¿Qué falta?
“Para los primeros 100 días se diseñará e iniciará la implementación de un programa de saturación de presencia policial en determinadas demarcaciones”, expresa en un apartado de su informe de promesas electorales.
El 31 de marzo, un equipo de la Policía Nacional mató a una pareja de esposos cristianos evangélicos que regresaban de un culto en Villa Altagracia, provincia San Cristóbal. Todo fue producto de una supuesta confusión de los agentes, quienes estaban tras la pista de unos hombres que se habían robado un motor en Bonao.
A raíz de esto, el Jefe de Estado creó una comisión especial para trabajar en la reforma a la Policía Nacional, con un plazo de un año para rendir sus recomendaciones.
Aún está en proceso de planificación la construcción de la Autopista del Ámbar, la cual estaba pautada para iniciarse en el segundo trimestre de este año según registros periodísticos. De igual forma, aunque ya el acuerdo está firmado, se desconoce cómo va la futura puesta en marcha de unos estudios cinematográficos en la llamada “Novia del Atlántico”.
Al consultar al corresponsal de este medio en esa provincia ubicada al norte del país, informó que Sigmund Freund, director general de Alianzas Público Privadas, anunció hace alrededor de un mes que esperan tener listo el pliego de condiciones para la licitación a finales de septiembre o principios de octubre, con lo cual se iniciaría el proceso para escoger el aliado privado que tendría a su cargo el aporte de capital y la construcción de esa obra.
Igualmente se está a la expectativa del desarrollo de “DR Silicon Beach”, mientras que con relación a los estudios de cine aún no se ha dado ningún otro paso, por lo menos no públicamente.
Por el contrario, en Pedernales ya se dio el primer palazo para lograr el tan soñado desarrollo turístico de esa provincia. Apenas anunciaron la rehabilitación y desarrollo de nuevas vías, pero el corresponsal de Listín Diario en esa provincia asegura que casi dos meses después de ese evento no se han visto avances físicos mayores en el inicio de la carretera de Enriquillo.
Las visitas de funcionarios han sido constantes, pero todo está en anuncios. Aseguró además que no se ha remodelado el malecón y desconocen cómo será la construcción del aeropuerto. Estas obras fueron anunciadas en la primera visita de Abinader a Pedernales, también la primera provincia a la acudió como presidente, en agosto de 2020, y no se anunció fecha estimada para sus inicios.
En su rendición de cuentas, como parte de un Pacto del Agua, se comprometió a la agilización de la construcción de la presa de Monte Grande, trabajos iniciados en el año 2009. El compromiso fue terminarla para finales de 2022.
Pero a principios de febrero, el mandatario había prometido, estando en la zona de construcción de la presa, que la entregaría en agosto del 2022.
El viernes recién pasado el Listín supo que los trabajos de la obra habían sido nuevamente paralizados por falta de recursos económicos.


