El nuevo ministro sabe muy bien que el Constructivismo, asumido por el sistema educativo

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Si Quieres Resultados Diferentes, No sigas haciendo lo Mismo

Cheo Lagombra
El nuevo ministro sabe muy bien que el Constructivismo, asumido por el sistema educativo
dominicano a partir de la Ordenanza 1’95, es un modelo educativo donde el educando es el actor
principal de su aprendizaje, ya que construye de forma activa su conocimiento, relaciona la
información nueva con la que posee, así mismo contempla un profesor que propicia situaciones
de aprendizaje que permiten construir andamiajes para desarrollar el conocimiento en un espacio
áulico que presente condiciones que faciliten el aprendizaje de los alumnos de cualquier nivel.
El constructivismo plantea una educación basada en el desarrollo de competencias, habilidades,
destrezas, de esta manera el aprendizaje es continuo, significativo, satisfactorio y receptivo. Por
lo cual, al docente le corresponderá ser creativo y además promover actividades en ese espacio
áulico principalmente.
Pero para que esto se produzca, el ambiente áulico debe reunir unas condiciones óptimas, no
45 alumnos y en muchos casos más en un aula, entonces podemos preguntarnos ¿Facilita el
aprendizaje colaborativo de los estudiantes en pequeños grupos en un aula con esa población?
¿Cuándo se impartió el último diplomado para los docentes sobre nuevas estrategias de
enseñanza? ¿Está el docente dotado de los recursos necesarios de acuerdo al tiempo en vivimos,
tales como reproductores de multimedia, programas informáticos, proyectores en cada aula,
bibliotecas en los centros escolares? ¿Dónde están esas herramientas con las que fueron dotados
los centros educativos? ¿Acaso esos recursos están en las casas de los funcionarios regionales,
distritales o directores de centros educativos? La respuesta es, NUNCA han sido dotados los
centros educativos de todas las herramientas y recursos para la construcción de los
conocimientos por parte de los estudiantes.

En su primer encuentro con los funcionarios de la base del sistema, el primer
lanzamiento del juego de nuevo pitcher fue recriminarlos sobre su responsabilidad en las
debilidades que el sistema debe superar, y fue más lejos al comunicarles que sus sueldos no se
justificaban, que el 4% que el Estado invierte no se reflejaba en los resultados de los
aprendizajes, ahora bien, si queremos obtener resultados como los de Cuba que invierte el 12%
de su presupuesto en educación o Costa Rica que invierte un 7.4% de su presupuesto en ese
sector para solo mencionar dos países del área, ese lanzamiento fue un Wild Pitch, pero puede
perdonársele pues como decían los romanos “Errarum humanus est”. Lo que debió hacer fue
darles un plazo de 48 horas a esos funcionarios para que le presentaran un levantamiento de las
condiciones en que se encuentran los centros educativos para el inicio del nuevo año escolar,
para evitarle ruidos al gobierno como su antecesor. Aunque de seguro él debe tener algún
conocimiento de la situación, ya que era asesor del presidente en asuntos educativos.

Vista así las cosas, aunque siempre hay que ver
el lado positivo, la sociedad no puede animarse a que se producirán mejoras significativas, ya
que el nuevo pitcher inició el juego igual que los lanzadores anteriores, echándoles las culpas a
otros del problema de las debilidades de los aprendizajes. Por lo tanto no esperemos nuevos
resultados si el pitcher sigue utilizando los mismos lanzamientos. Lo único nuevo es que no
culpó a los docentes como generalmente se acostumbra de parte de los ministros de turno para
coincidir con algunas instituciones “preocupadas” por la educación sobre todo una patrocinada
por una parte del sector financiero.