Hilda Patricia Lagombra Polanco
Puerto Plata, una de las joyas del turismo en la República Dominicana, ha experimentado
en los últimos años un auge en la llegada de cruceros, consolidándose como un destino
clave en el Caribe. Sin embargo, esta bonanza turística contrasta con un problema que
afecta tanto a residentes como a visitantes: el desordenado y peligroso sistema de tránsito
en la ciudad. Lejos de ser un inconveniente menor, la ineficiencia del tráfico y el irrespeto a
las leyes viales están impactando la experiencia turística y, lo que es más grave,
comprometiendo la seguridad ciudadana.
Un tránsito caótico y una planificación deficiente
Durante los días en que atracan cruceros, las principales avenidas de Puerto Plata colapsan
bajo el peso de una infraestructura inadecuada y una falta de planificación evidente. Las
calles estrechas se ven invadidas por una mezcla caótica de motocicletas, autobuses
turísticos y vehículos privados que, sin una regulación efectiva, convierten el trayecto por
la ciudad en una experiencia frustrante y peligrosa.
El irrespeto a las leyes de tránsito es una constante. Semáforos ignorados, motociclistas sin
casco que zigzaguean entre los automóviles y peatones obligados a sortear el tráfico aun en
los pasos de cebra adecuados, componen un escenario preocupante. La presencia de agentes
de tránsito suele ser insuficiente y, cuando están presentes, la falta de protocolos claros para
gestionar el flujo vehicular se hace evidente.
Seguridad ciudadana y accidentes de tráfico
El desorden vial no solo es un problema de movilidad, sino también de seguridad pública.
Un sistema de tránsito caótico fomenta la impunidad y contribuye a un ambiente de
desorden que puede derivar en actos delictivos. Además, la falta de una estrategia efectiva
de control vehicular impacta directamente en la tasa de accidentes.
Las carreteras que conectan Puerto Plata con otras ciudades, como las vías Navarrete-
Puerto Plata y Sosúa-Puerto Plata, registran una alta incidencia de accidentes fatales,
muchos de ellos atribuidos a la imprudencia y a la falta de mantenimiento vial. En el año
2022, el director del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) presentó
un conjunto de acciones enfocadas en la Movilidad y Seguridad Vial en la provincia. Estas
medidas buscaban optimizar el flujo vehicular, fortalecer la señalización y garantizar un
transporte más seguro para conductores y peatones. No obstante, hasta la fecha, los
resultados de estas iniciativas no han sido presentados oficialmente, lo que ha generado
incertidumbre en la población sobre su impacto real.
Uno de los puntos más críticos es el malecón de Puerto Plata, donde la falta de
señalización, el irrespeto constante a las leyes de tránsito y la ausencia de un control
efectivo han provocado numerosos accidentes. Cientos de personas utilizan diariamente
este espacio para actividades recreativas que benefician la salud, pero el peligro latente de
conductores imprudentes pone en riesgo sus vidas.
Un trágico ejemplo de las consecuencias del desorden vial en esta zona fue el fallecimiento
de mi padre el maestro José Lagombra (Cheo), quien perdió la vida tras ser atropellado por
un conductor que manejaba de forma temeraria y a alta velocidad. Este lamentable
incidente refleja la urgente necesidad de implementar medidas estrictas que protejan tanto a
peatones como a conductores responsables.
El municipio San Felipe de Puerto Plata, que alberga una población de 162,093 habitantes,
y la provincia en su totalidad, con 338,355 habitantes, enfrentan un desafío creciente en
términos de movilidad urbana. Sin un plan de tránsito adecuado, el crecimiento poblacional
y el incremento del turismo podrían agravar aún más la situación.
Recomendaciones para una solución efectiva
Frente a esta crisis vial, es imperativo que las autoridades municipales y el gobierno
dominicano tomen medidas concretas. Algunas recomendaciones incluyen:
1. Modernización del sistema de tránsito: Implementar un plan de movilidad urbana
que incluya la ampliación de calles, la instalación de semáforos inteligentes en las
vias pertenitentes y una mejor señalización vial.
2. Regulación y control efectivo: Fortalecer la presencia de agentes de tránsito
capacitados, con énfasis en la aplicación estricta de las normativas viales.
3. Transporte público eficiente: Diseñar un sistema de transporte público adecuado
que reduzca la dependencia de motocicletas y vehículos privados en el centro de la
ciudad.
4. Zonas exclusivas para peatones y ciclistas: Crear espacios seguros para los
peatones, fomentando una movilidad más ordenada y segura.
5. Mantenimiento y supervisión de carreteras: Priorizar la reparación de vías en mal
estado y garantizar la iluminación adecuada en las principales rutas de acceso a la
ciudad.
6. Mayor control en el malecón: Implementar medidas de seguridad en esta zona,
como la reducción de la velocidad permitida, la instalación de señalización
adecuada y una supervisión constante por parte de las autoridades.
Puerto Plata tiene un enorme potencial como destino turístico, pero para sostener su
crecimiento y garantizar la seguridad de sus habitantes y visitantes, es fundamental que el
problema del tránsito sea abordado con seriedad y urgencia. De lo contrario, el caos vial
continuará siendo un obstáculo para el desarrollo y una amenaza latente para la seguridad
ciudadana.



