
El cambiar de nombre a puentes, tramos carreteros y de avenidas, estadios de béisbol, complejos y centros deportivos, teatros, centros sanitarios, edificios de instituciones públicas, museos, liceos o escuelas, entre otros, se ha convertido en una constante en el Congreso Nacional.
Ese trabajo legislativo representa meses de estudio en reuniones de comisiones, evaluaciones técnicas y legislativas y, por supuesto, su conocimiento en los hemiciclos; que implica debates legislativos, en algunos casos, modificaciones y que sean sancionados.
En ambas alas del Poder Legislativo, el Senado y la Cámara de Diputados, son conocidas varias iniciativas legislativas, entre las que figuran resoluciones, que son de única lectura y solo se conocen en una cámara y proyectos de leyes, que deben agotar el conocimiento en dos lecturas en ambas cámaras.


