¿El Tránsito?
Por: Roque J. de León B. (MAE).

Con frecuencia nos referimos al término "Tránsito" como si fuera un elemento que se genera y evoluciona por sí mismo, olvidamos a los principales actores y sus actos que originan las principales causas buenas o malas, dependiendo del lente con que se mire y, la unidad de medida que utilicemos; son ellos los que suscitan las lamentables consecuencias que recogemos en nuestras calles, carreteras y avenidas, regularmente traducidas en pérdidas materiales y humanas.
Algunos de esos actores son: las instituciones responsables de generar y emitir las leyes, normas, reglamentos y señalizaciones capaces de garantizar el orden y control en el accionar de quienes construyen las soluciones viales así como los que conducen vehículos de motor sin ningún tipo de cuidado, al igual que los creadores de parqueos y paradas de transporte en ubicaciones inapropiadas; a eso agréguele los propietarios de animales que a diario deambulan por doquier, desafiando a la muerte.
La falta de: formación y educación, estabilidad emocional y mental, control del ego, responsabilidad ciudadana, consciencia de la responsabilidad que significa tener un volante en las manos, amor y respeto por su vida y por la de los demás, control; esas y otras razones son las que generan tantas desgracias para las familias dominicanas y por qué no decirlo, también a las de Puerto Plata.
En muchos casos, no conocen ni respetan: las reglas y señales de tránsito al igual que las vías; bastaría visualizar en Puerto Plata: las calles Villanueva, Padre Castellanos y José del Carmen Ariza que están reglamentadas con dirección Norte-Sur así como las Camino Real, Separación, 16 de Agosto entre otras que son direccionadas Sur-Norte, a eso agréguele la barbarie de la avenida Manolo Tavárez Justo, donde a los conductores les da igual si es el carril Este-Oeste o viceversa: ¡no lo respetan!
El problema no es el tránsito sino, la falta de concienciación, responsabilidad, actitud y carácter en los protagonistas para entender su rol en el accionar con el propósito de lograr el correcto uso de las calles, carreteras y avenidas del país así como cumplir y hacer cumplir las leyes.
Es penoso y lamentable que por semejantes inobservancias e irresponsabilidades se pierden vidas inocentes y a nadie en la práctica le llama la atención.
La regulación y normalización del comportamiento humano en nuestras vías públicas debe iniciar por asumir la firme convicción de cambiar como individuos, sin importar que seamos simples ciudadanos o parte de las autoridades.
Debemos repasar las leyes y normas para aplicarlas en nosotros y exigir a los demás cumplirlas, de esa manera mandaremos un firme mensaje a quienes tienen esa responsabilidad y la incumplen, tendrán que evitar que los ciudadanos comiencen a tomar el orden y la justicia por sus propias manos.
Las sociedades en su crecimiento exigen los cambios que deben ejecutarse, en nuestro país es urgente que se revise la Ley de Tránsito y que las autoridades responsables de hacerla cumplir asuman esa misión puesta en sus manos; porque no es posible que en nuestro país, donde Puerto Plata no es la excepción; observemos a los menores de edad en vehículos de motor de todo tipo, incluidos motores y passolas, adultos aparcados en cualquier lugar sin consecuencias, paradas de: transporte interurbano, motoconcho y/o taxis en cualquier espacio público sin que nos despierte la mínima curiosidad.
Debemos frenar las imprudencias e irresponsabilidades, no de ciudadanos sino de "habitantes" en la República Dominicana, incluidos aquellos que tienen que responder por crear y hacer cumplir las normas, que al incumplir con su rol se convierten en responsables de tantas desgracias materiales así como humanas, sin que se ejecute el mínimo régimen de consecuencias de manera ejemplar.
ROQUE J. DE LEON B. (MAE).
DIPLOMADO EN TÉCNICAS DE COMUNICACIÓN SOCIAL INTEGRAL.
MIEMBRO DEL SNTP Y DEL SINLOPP.


