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Arrticulo Co Lagombre

16 de julio de 2024 10:05 am Leído
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Desafíos del Cabildo de Puerto Plata en la Gestión de Desechos Sólidos (II)
Cheo Lagombra
Independientemente de la extensión territorial o del número de habitantes de Puerto Plata,
son múltiples las variables que intervienen en la planificación de los servicios de recogida y
transporte diario de los desechos sólidos que generamos las unidades familiares o comerciales.
Una de esas variables es la estructura urbanística de los diferentes barrios populares, que una
parte de ellos se originaron como una urbanización donde los mismos habitantes se las
ingeniaron para construir sus viviendas de manera aleatoria en los espacios libres que iban
quedando. De tal manera que se creó una traza urbana carente de un
patrón geométrico definido sin organización o planificación, ya que se caracterizó por un
crecimiento espontáneo, muchas de sus calles son estrechas y una que otra no tienen salidas y
estas a su vez son propensas a la acumulación de desechos sólidos y a la propagación de
enfermedades. Una vez analizadas y valoradas las estructuras
urbanísticas de los diferentes barrios y su densidad de población, puede determinarse
teóricamente, si no se tienen datos actualizados del nivel de generación de desechos sólidos de
cada barrio. Evidentemente que ese nivel de generación de desechos es diferente para cada
barrio, para cada calle de un mismo barrio, e incluso para cada tramo de calle en algunos casos.
De la cuantía de generación de desechos
sólidos se pueden deducir las necesidades de recogida y transporte que demanda cada una de las
calles de esos sectores barriales. La velocidad de acumulación de desechos de las vías públicas
va incrementándose desde las calles donde sólo existan viviendas unifamiliares hasta aquellas
donde coexistan con comercios, colmadones, venta de frituras o cualquier otro tipo de actividad
ciudadana, para establecer una clasificación sencilla y operativa de esas vías, ya que sin esa
estrategia no se pueden implementar planes que determinen la frecuencia del paso de los
camiones recolectores por semana. La eficiencia en el
servicio en las calles en el polígono central de la ciudad se basa precisamente en una frecuencia
rutinaria del trabajo día a día, para cumplir las programaciones establecidas y en disponer
siempre de los recursos humanos y los camiones recolectores asignados. Pero si pesamos en una
balanza colocando la cara limpia en un platillo y en el otro el cuerpo sucio, el peso del cuerpo
sucio hará inclinar la balanza hacia ese lado. No podemos afirmar lo
mismo en la principal vía de ocio que es el malecón pues es la vitrina del municipio. Los
tratamientos básicos de limpieza que son los barridos en seco para la recogida y transporte de
los desechos presentan debilidades, ninguno de esos servicios se muestran suficientes por sí

solos para lograr grados de limpieza óptimos. En esa vía
el barrido de los residuos forestales caídos de manera natural como hojas secas y ramas, unos
minutos después del empleado hacer su tarea, el cumulo de desechos queda casi igual. El
ayuntamiento no ha entendido que la sombra que proyectan los arboles depende básicamente de
su copa no de sus ramas y ese sentido nunca se ha implementado un proyecto de poda y raleo
que mejore el crecimiento de los almendros y uveros. Además no todos
los desechos sólidos de esa vía pueden retirarse con el barrido, porque parte de esos residuos
están constituidos por arena, que a su vez contiene partículas de metales pesados, derivados de
los combustibles que usan los automóviles, o por deyecciones de las mascotas caninas que
sacan a pasear sus dueños, también por restos de grasas de diversos orígenes de dejan los
visitantes, etc. Todos estos elementos tienen efectos medioambientales negativos y ninguno
puede retirarse completamente con el tratamiento de barrido. En algunas
ocasiones se realizan baldeos a presión en esa avenida para transportar con la presión del agua
esos desechos hasta el imbornal del alcantarillado más próximo, pero resulta que no todos los
imbornales se encuentran en estado óptimo, puesto que estos necesitan un mantenimiento
regular que asegure su correcto funcionamiento. La única
salida para obtener resultados positivos y sostenibles es la educación de las unidades familiares
para realizar una adecuada separación de los desechos en orgánicos, inorgánicos, reciclables y
peligrosos. Eso sería lo ideal. Pero no podemos correr antes de caminar. El Cabildo debe
elaborar un sencillo programa de educación y movilizar las juntas de vecinos y los grupos
comunitarios y coordinar con los centros educativos los indicadores que deben lograrse en la
Competencia Ambiental y de Salud que se correspondan con el manejo de desechos. Los
desechos no recogidos con cierta frecuencia y mal eliminados tienen un impacto significativo en
la salud pública. El costo de abordar ese impacto es mucho más elevado que el de elaborar y
hacer funcionar programas sencillos y adecuados para gestión de desechos.

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