Tanto así que tras su retiro de la gran carpa en 1979, viajaba con mucha frecuencia a esa ciudad a variadas sesiones de firmas de autógrafos a la que asistían pasadas y nuevas generaciones.
Nacido en Ingenio Consuelo, San Pedro de Macorís el 1ro de septiembre de 1939, fue miembro del primer paquete de dominicanos que pisaron los diamantes del béisbol y que tuvieron que enfrentar la barrera racial, fue junto a Felipe Alou, los primeros quisqueyanos en batear con poder en las Mayores, pues en su primera campaña completa en 1964, empalmó 22 vuelacercas, mientras que el mayor de los Alou´s, ya en 1962 había disparado 25, pero éste llegó seis años antes a la gran carpa. En ese 1964, el Rico fue segundo en la carrera por el Novato del Año en la Nacional, solo detrás de Dick Allen
Aunque, el Rico fue el primer dominicano con 100 producidas, con las 101 de 1970, año en que conquistó el cetro de bateo del viejo circuito con su astronómico .366. “ Sin dar hit de toque”, como con frecuencia lo expresaba. Para entonces fue el segundo quisqueyano en obtenerlo, pues ya Mateo Alou lo había logrado en 1966 con sus .342.
Hombre de decenas historias y anécdotas, la mayoría super famosas, como una pelea que tuvo con Hank Aaron, amo y señor de Atlanta, en pleno vuelo y en la que el bateador de 755 salió lastimado.
También expresó en decenas de las entrevistas que otorgó, que permaneció más de los 9 meses en el vientre de su madre. Además que en ocasiones cedía su turno en la alineación a compañeros, como por ejemplo a Orlando Cepeda, cuando este se encontraba en slump ofensivo, pues por lo regular, el Rico bateaba justo detrás de Aaron.
De vestir tan impecable, que de inmediato llamaba la atención a donde llegaba, siempre combinó sus trajes y zapatos coloridos, un comprador impulsivo de las ropas. Con frecuencia decía que tenía unos 500 trajes e igual cantidad de calzados, incluso en los viajes de béisbol llevaba hasta una docena de trajes.


