Leonidas Vasquez, hijo mayor del matrimonio de Justina Almonte y Leonidas Vásquez padre, debe ser considerado patriarca, pues en 1968, logró un visado para Estados Unidos, Nueva York, donde se dedicó a trabajar, con el objetivo de sentar la base para llevar a sus padres, sus hermanos e hijos a residir en la urbe considerado el sueño de los dominicanos, supero lo que se propuso con creces, no solo con los hermanos, sino con esposa e hijos, unos nacieron allí y otros logró hacerlos ciudadanos.
Pero muchos miembros de la gran familia Vásquez, oriundos del Ensanche Dubocq, de la parte baja de la ciudad de Puerto Plata, formaron parte de la gran cadena de jóvenes que marcharon a Nueva York, casados formaron familias y la generalidad hoy son ciudadanos estadounidenses que fueron a trabajar y lo hicieron bien adquiriendo dinero trabajando. La mayoría de ellos volvieron a su lar nativo, dando muestra de que son 100 por cientos puertoplateños y por ende dominicanos.
Leonidas Vásquez, paradójicamente, es el mas limitado económicamente, pues ni siquiera una gran pensión americana alcanzó por la limitación económica del trabajo para hacer los aporte o de impuestos para garantizar la buena pensión que muchos han logrado, ya que el trabajo no fue nunca remunerado oficialmente, pero no obstante él considera ser un hombre agradecido y tranquilo por haber logrado que sus padres, todos sus hermanos y madre de hijos fuera del matrimonio hoy sean ciudadanos de Estados Unidos.
Leonidas Vásquez Almonte se propuso que sus hermanos José Arismendy Héctor Bienvenido, Altagracia, Mariana, Miledys, Any, Amary, Anulfo, Eddy y sus hijos Felipe Santiago Vasquez Sandoval, Juan Pedro Vásquez, Ludwig, Anny, Leany, Leomary Nathalia Vásquez Tejada, su ex esposa Maritza Tejada, su madre e hijos viajaran y se radicaran en Estados Unidos.
Se destaca en este trabajo que todos los hermanos son cabezas de prosperas familias muchos de ellos profesionales en Estados Unidos y que ocuparan posiciones brillantes y claves para ese país, lógicamente que la mayoría nació allá y con pocas excepciones todos ha son buenos profesionales.
Algunos han establecidos negocios y les ha ido muy bien con la excepción del propio Leónidas que solo cuenta con un pequeño hotel en el Ensanche Dubocq en sociedad con su hermano Héctor que no cuenta con una gran producción diaria, pero que le permite vivir junto a los que dependen de él,
El autor de esta trabajo puede y debe testimoniar que se trata de un hombre trabajador, solidarios, buen amigo y siempre alegre, con defectos como todos pera respetando a los demás lo que ha sido continuar por sus hermanos pues fue mayor y la la muerte de sus padres se ha mantenido como el guía y señor de la familia recibiendo el respeto y apoyo de sus hijos , hermanos, cuñados y todos los sobrinos que con muchos.
Varios de los hijos han regresado al país y son solidarios con el hombre que inicio el proyector de llevarlos a los Estados Unidos, encarrilando en posiciones de trabajo dignos y haciendo bien, pero la historia iniciada con el hijo mayor de Justina Almonte y Leonidas Vásquez, no puede terminar de contarse sin que se diga que casi la totalidad de los esposos de sus hermanos se establecieron formaron familias y cargaron con sus padres y hermanos al igual que Leonidas Antonio Vásquez Almonte quien consiente de la situación de sus amigos y familiares que se mantuvieron en el país, estableció una linea de ayudas para todos en fechas significativas como Navidad y año nuevo realizando distribuciones de comestibles, vestimentas y dinero de pendiendo de sus posibilidades, que luego de regresar al país sin una buna pensión se ha limitado a compartir a sus amigos de infancia momentos de juego de domino, pero limitado en hacer aportes que hizo cuando estuvo en buena. Allí incursionó en varios tipo de trabajos, tal como lo hacía en el país, de manera que no fue para él comenzar trabajando, pues siempre lo hizo en Puerto Plata para ganarse la vida.
Si todos los que emigran de Puerto Plata y el país emularan a Leonidas Antonio Vásquez el orgullo no fuera solo para los familiares y amigos, sino para todos los que conozcan su ejemplar conducta frente a la ciudad y la humanidad dominicana.


