Los Fenómenos Naturales no deben ser una Amenaza Permanente para la Humanidad.
Por: Roque J. de León B. (MAE)
De acuerdo a los entendidos, "Fenómenos Naturales" son eventos de la naturaleza que aunque algunos pueden ser pronosticables como el caso de los huracanes, otros no lo son, los terremotos y temblores de tierra; los mismos tienen en común que al ser humano le es imposible controlarlos.
Hace apróximadamente tres años escribí un artículo semejante a éste, hoy lo repito porque las condiciones de vulnerabilidad, no sólo de los países pobres sino, aún de los desarrollados se han intesificado como resultado del llamado "Cambio Climático".
Algunos de los Fenómenos Naturales pueden ser positivos o negativos dependiendo de: si aportan al bienestar de la sociedad como es el caso de las lluvias moderadas que son aprovechadas para los diferentes usos que se les puede dar o por el contrario, cuando esas mismas lluvias por la cantidad e intensidad con que caen así como por la irresponsabilidad de las autoridades en ocuparse de una correcta planificación urbana se convierten en destructivas, igual sucede con los terremotos y huracanes.
República Dominicana está en la ruta de los huracanes y tiene dos zonas sísmicas, una alta y otra mediana, aún así, no nos organizamos para proyectar una sana planificación urbana; por eso cuando sufrimos un evento de la naturaleza retrocedemos en el tiempo.
Nuestro país no podrá olvidar el fatídico 22 de septiembre del año 1998, día en que por la provincia La Altagracia, localizada en la zona Este de República Dominicana hizo su entrada el huracán Georges; este fenómeno natural de nuestra época contemporánea (a parte de la corrupción administrativa, el narcotráfico y lavado de activos) es el que más daño humano, psicológico y económico ha causado a nuestra sociedad.
Hoy, veintisiete años después se pregunta por las reales cifras de: personas fallecidas, desaparecidas, mutiladas, con diferentes heridas y traumas; las publicaciones de algunos organismos internacionales aseguran que las pérdidas económicas superaron los RD$32,916,000,000.00 (TREINTIDOS MIL NOVECIENTOS DIECISEIS MILLOMES CON 00/100) y, es innegable que sepultó la comunidad Mesopotamia en San Juan, al Sur de la República Dominicana.
No obstante esta experiencia y otras tantas que nos demuestran que ese tipo de fenómenos naturales, cada vez se forman con mayor frecuencia al igual que más agresivos y, que por la provincia La Altagracia penetran con gran facilidad a nuestro territorio, no hemos tomado las medidas preventivas necesarias y requeridas para proteger vidas, los recursos naturales y materiales.
Para los que están preguntándose cuáles medidas pueden ser tomadas, no es tan difícil desarrollar un sistema de represas para aprovechar las aguas caídas y evitar que continúen haciendo daños con inundaciones en nuestras comunidades y sectores vulnerables, planificar y desarrollar sistemas de drenaje funcionales para frenar las inundaciones, encachar las cañadas que lo requieran, aplicar la Ley de Medio Ambiente a las granseras que dañan las riveras de nuestros ríos, canalizándolos si es necesario, castigar a los depredadores de nuestros bosques y montañas pero sobretodo, que nuestras autoridades identifiquen programas internacionales de cooperación para eliminar las casas de madera y zinc, asumiendo la responsabilidad de construir ciudades hacia arriba en las zonas que regularmente resultan más vulnerables.
Es de imperiosa necesidad que nuestras Autoridades Municipales: departamento de Planeamiento y Desarrollo Urbano, Consejales y los Ejecutivos Municipales entiendan que ellos son los responsables de garantizar el orden, respeto y seguridad en el correcto uso del suelo para tranquilidad de los munícipes que confian en ellos su representación.
Para que nuestras autoridades cumplan con sus responsabilidades, que parte importante de estas es garantizar la seguridad e integridad de sus representados, la sociedad debe asumir una postura de vigilancia y crítica ante los planes y programas de prioridades a desarrollar y, el correcto uso de los recursos aportados por el pueblo a través del fisco y arbitrios.
Debemos comprometernos con evitar por todos los medios, que nuestro hábitat continúe en plena destrucción sin que nos llame la atención y, que nuestros ayuntamientos continúen nombrando en el Departamento de Planeamiento Urbano a personas que han formado parte del equipo de empleados de algunas DESTRUCTORAS, que no sienten ningún respeto por la naturaleza y mucho menos por sus semejantes.
Es seguro que podemos mejorar y, además como este es el mes dedicado a conscienciarnos sobre: la detección temprana del cáncer de mama y la reforestación debemos hacer honor a los objetivos que dieron origen a estas dedicatorias; pero para que eso suceda es necesario que las autoridades, la sociedad civil al igual que los depredadores y aprovechados de nuestro hábitat, cambien de actitud y piensen en el futuro de nuestra República Dominicana, imponiendo un verdadero régimen de consecuencias así como también realizar las inversiones y transformaciones pertinentes.
ROQUE J. DE LEÓN B. (MAE)
DIPLOMADO EN TÉCNICAS DE COMUNICACIÓN SOCIAL INTEGRAL
MIEMBRO DEL SNTP Y EL SINLOPP



