Llegó al poder el 16 de agosto de 1930, apoyado por una coalición de partidos. Luego de lograr este objetivo, Trujillo consideró necesario constituir un partido lo suficientemente grande para no necesitar a ningún otro en las próximas campañas electorales.
Así surgió el Partido Dominicano, al cual tuvo que afiliarse todo ciudadano. Su primera sede estaba ubicada en la avenida George Washington, en lo que es hoy la sede del Ministerio de Cultura.
Aunque el magnicidio se produjo en 1961, lo que marcó el inicio del camino hacia la democracia, numerosos elementos de su legado aún persisten, tanto en la infraestructura física como en las costumbres, el comportamiento social y en las estructuras del poder.
Trujillo llevó a cabo una ambiciosa agenda de modernización del país, motivada por un deseo de progreso como por su necesidad de propaganda personal. Muchas obras construidas en su época aún forman parte del paisaje urbano dominicano.




