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Corroboro con la diputada, por un Ministerio del Hombre

28 de mayo de 2025 10:40 am Leído
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TRIBUNA DEL ATLÁNTICO

Corroboro con la diputada, por un Ministerio del Hombre

EDGAR LANTIGUA

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En la caracterización de las figuras políticas, Mario Moreno, Cantinflas y don Fredy Beras Goico, lograron personajes difíciles de igualar, poniendo de relieve las cosas de esa actividad humana con comedias de leyenda.

Las agudas reflexiones de Cantinflas como ministro o diputado o de Melencio Morrobel, el personaje de Freddy, que alcanzan niveles históricos en argumentos como ese de que; “a mí las movilizaciones y movimientos de masas, me gustan en casa”, son un reflejo de la sabiduría popular y de hasta donde la escalera política permite el ascenso de figuras, “folclóricas”, por decir lo menos.

Esta semana la diputada Altagracia de los Santos, ha dado a conocer su propuesta para la creación de un Ministerio del Hombre, iniciativa que parece ir a contrapelo de las propuestas de su partido y del presidente Abinader, en eso de reducir un poco la burocracia estatal, con la fusión de ministerios que ha iniciado.

Yo, sin embargo, veo muy bien la propuesta, con algunas precisiones más que nada en cuanto a los propósitos de la iniciativa. La diputada lo ve como opción para reducir los feminicidios, funciones que ya creía uno a cargo del Ministerio de la Mujer y del Ministerio Público.

Yo lo veo más como un acto de justicia, de equilibrio y equidad, ahora que se promueva el trato igualitario entre géneros, nada más lógico que si hay un Ministerio de la Mujer, haya también uno del Hombre, por un asunto de igualdad, esencialmente, de equilibrio, lo mismo para unas, que para otros.

Si no fuera porque el presidente ha insistido con eso de limitar la burocracia, yo hasta me atrevería a sugerir y buscar algún diputado o diputada que me apoye, la creación del Ministerio para el Fomento del Pensamiento Crítico, teniendo entre sus funciones esenciales, la promoción de asuntos tan añejos, como la lectura comprensiva, el Manuel de Urbanidad y Buenas Costumbres del profesor Carreño, así como el pensamiento lógico.

Aparecerá alguno por ahí que diga que algunas de estas funciones ya las tiene el Ministerio de Educación, a lo cual responderé con el argumento irrefutable, de que cada día es más necesario promover el razonamiento crítico en la juventud y en los menos jóvenes.

Estoy tan convencido de la necesidad la creación de este ministerio que, de ser aprobado, hasta me atrevería a ofrecerle al presidente sacrificarme para dirigirlo en una primera etapa, a fin de garantizar el cumplimiento de sus elevados propósitos.

Enfrascado en estas profundas disquisiciones, por alguna extraña razón, ha llegado a mi memoria, esa décima de Juan Antonio Alix que dice:

“No sea penguinche, Teodoro, que para a un congreso ir, solo hay que saber decir, corroboro, corroboro”.

Advierto sin embargo, que, al no ser diputado y gozar de mis derechos civiles y políticos, puedo decir con libertad y sin que se mal interprete, que corroboro con el proyecto de ley, por considerarlo de alto interés nacional, un Ministerio del Hombre.

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