Joven aun, allá por el 1988 nos embarcamos en una experiencia interesante, un tour que entonces se llamaba 7 capitales de Europa, en el que no todas eran capitales, pero todas ciudades interesantes del viejo continente.
Socializamos con algunos del grupo y recuerdo unas enfermeras de Algeciras, muy dispuestas siempre a caminar las ciudades y los más mayores del grupo, Pepe y Ester, una pareja que ya retirados vivían esencialmente de unos apartamentos cercanos a la playa en Murcia.
Me llamo la atención que, para entonces los apartamentos se alquilaban, básicamente en verano, con el resto del año cerrados literalmente y visitas puntuales de ellos para chequear que todo anduviera en orden y sin dificultades. Eran a pesar de todo rentables y les permitían cubrir sus necesidades y darse unas vacaciones como estas, cada año.
Siempre los recuerdo porque un día nos embarcamos en la aventura de caminar, insólitamente en Londres, desde Trafalgar Square hasta el


