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25 de enero de 2022 7:38 am Leído

Santiago.- Un adiós nostálgico y agradecido por su legado, recibió ayer de la sociedad dominicana y de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), institución que dirigió durante 44 años, monseñor Agripino Núñez Collado, el gran mediador de conflictos políticos y sociales del país, fallecido el sábado a los 88 años aquejado por diversas complicaciones de salud.

Sus restos fueron sepultados en la parroquia Nuestra Señora de La Anunciación, de esta academia, en una breve ceremonia dirigida por el obispo de la Diócesis de San Francisco Macorís y exrector de la PUCMM, monseñor Ramón Alfredo de la Cruz Baldera, luego de recibir honores religiosos, cívicos y militares.

Previo al sepelio, el arzobispo metropolitano de Santiago, monseñor Freddy Bretón, ofició una misa de cuerpo presente en el multiuso de la universidad junto los obispos de diferentes diócesis, donde valoró la vida y obra de monseñor Núñez Collado, como sacerdote, educador y dotes de mediador.

Leer más: ¿Quién fue monseñor Agripino Núñez Collado?

Monseñor Freddy Bretón Martínez manifestó que la mayor honra y el mejor homenaje que se le puede ofrecer a monseñor Agripino Núñez Collado es que el pueblo y la clase política maduren, donde los procesos personales y sociales se resuelvan de manera pacífica, con respeto, madurez ciudadana y sin traumas, especialmente por parte de los políticos.

“En ese sentido, personalmente aspiro a que no haga falta en el país grandes mediadores ni mediadores extraordinarios, porque si hacen falta está denotando visiblemente la inmadurez de una sociedad que no sabe conducirse debidamente”, explicó.

Dijo que a Agripino le tocó vivir momentos duros y de grandes turbulencias. “El mediador por la excelencia ha pasado a la casa del Padre, en donde no lo alcanzará la malquerencia, la maledicencia ni las mezquindades”, indicó.

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