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Aniversario 16 del terremoto en Puerto Plata el 22 de septiembre de 2003, fecha inolvidable

July Polanco
 Archivo de El Faro

Septiembre 22,   inolvidable, ya que en el  2003 , lunes en la madrugada, la ciudad de Puerto Plata fue estremecida por el  fuerte terremoto derribando viviendas en el área de la montaña Isabel de torres y causando la muerte de una persona.
Pasada la medianoche (12: 45 minutos), se produjo un fuerte sismo de 6.3, que sacudió el centro de la ciudad, produciendo la huida de muchas personas hacia lugares donde no existían viviendas. Algunas edificaciones colapsaron entre ellas: el Banco de Reservas de la calle Jhon F. Kennedy,  , el Liceo Plan Reforma, sufriendo también el José Dubeau y la escuela Virginia Elena Ortea.
Además el edificio donde funciona la impresora HKM (calle Separación y diversas casuchas en sectores periféricos de la ciudad, también se vieron afectadas.
El sismo provocó   una desgracia personal:  Ramón Meléndez (Guayabón) murió en la primera sacudida.
La situación obligó que una avalancha de especialistas, nativos y extranjeros fueran trasladados a esta ciudad para estudiar el fenómeno y sus efectos.
El presidente de la República, Hipólito Mejía se encontraba fuera del país, por lo que la representación del poder ejecutivo en la persona de la ex gobernadora Ginette Bournigal, que encabezó un comité para recaudar fondos e iniciar los trabajos en viviendas propiedad de la personas de escasos recursos económicos. Asimismo se propuso el comité lograr la rehabilitación de las clases de las escuelas destruidas, que 30 días después ya estaban ofreciendo docencia en lugares privados y carpas.
Brigadistas militares y policiales llegaron desde la capital con la encomienda de realizar los trabajos con rapidez para habilitar escuelas lo más rápido posible, dada las condiciones de la mayoría de ellos, aparte de la que se derrumbaron o hundieron en terrenos arcillosos, como esos donde se encuentra el liceo Plan Reforma,(Gregorio Urbano Gilbert). Las casas de estudios fueron sometidas a reparaciones y sus estudiantes fueron llevados a otros planteles, algunos improvisados.
Fruto de los esfuerzos realizados por las autoridades, encabezados por la gobernadora, que era doña Ginette Bournigal de Jiménez Messón, que lograron rehabilitar la docencia en menos de 30 días, gracias a la prontitud de las autoridades, las aportaciones y colaboraciones internacionales y contando con la colaboración de centros educativos privados, entre las cuales se citan Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA), la Pontificia Universidad Madre y Maestra y O&M y algunos colegios privados que facilitaron sus aulas.
Ese 22 de septiembre del 2003, en horas de la madrugada, dicho temblor de 6,5 grados en la escala de Richter, tuvo su epicentro a 15 kilómetros de Puerto Plata, específicamente se originó en la denominada “falla Camú” que se encuentra al norte de Puerto Plata, los 59 temblores que se produjeron después, sembraron el espanto entre la población.
Por la gracia de Dios no ocurrió en horas del día cuando los alumnos y los centros laborales están en plena faena, sino a las 12:45 de la madrugada.
Los habitantes de esta ciudad se lanzaron a las calles, al recibir la vibración de este terremoto de magnitud de 6.3 en la escala de Richter. La destrucción de edificios, viviendas, agrietamiento de calles y carreteras fue cuantiosa. Los principales planteles escolares fueron semi- destruidos afectando sensiblemente sus estructuras, sacando de las aulas al alumnado.
Se produjo la paralización parcial de todas las actividades diarias, aunque muchas instituciones bancarias realizaron el servicio en la parte frontal, entre ellas el Banco de Reservas, cuyo edificio se desplomó en el segundo nivel.
Algunas escuelas fueron reconstruidas por el gobierno del presidente Leonel Fernández, uno de los tantos políticos nacionales que se presentaron a esta ciudad al conocer la situación que produjo el fenómeno telúrico del 22 de septiembre de 2003.
El terremoto afectó unas 220 edificaciones en Santiago y Puerto Plata.
El tiempo ha pasado,   16 años del susto que se vivió  el 22 de septiembre y los que continuaron días después con las réplicas (59 aproximadamente).
Ha sido el último terremoto registrado en el país y en Puerto Plata donde hacía cerca de 70 años que se había producido otro con más intensidad, muertes y destrucciones.
No debe  olvidarse que estamos encima de una falla, propensos a la ocurrencia de este tipo de eventos en cualquier momento. Es mejor prevenir que lamentar.