SENTIDO PLENO DE LA ASCENSIÓN DE JESUS

padre-santiagoSantiago Rodríguez

Sacerdote Católico
Hoy se nos invita a inaugurar el “tiempo de espera”, que es la vida. Dios “no está”. Dios no es

una evidencia de los sentidos ni quizá – de la razón. Pero la vida del hombre no es algo sin

sentido. Es un tiempo entre dos presencias: entre Dios y el hombre. Entre lo humano y lo

divino. La vida plantea al ser humano el profundo interrogante de su sentido. Religión es hallar

el sentido de la vida en Dios. Así, se nos invita a encontrar el sentido de la vida en Jesús,

mirando siempre  al presente en proyección de futuro.

Mirando atrás, porque Jesús es una realidad en el tiempo: una realidad histórica en la que

aquellos hombres supieron ver la presencia de Dios: de eso son testigos los primeros

discípulos: de la presencia de Jesús del Espíritu de Dios. Por tanto, se ha manifestado el

Espíritu de Dios, se ha dejado ver el sentido de la vida. Así, el cristiano se define como

creyente en Jesús: el que acepta que en Jesús se ha manifestado el Espíritu de Dios. La fe en

la Ascensión no es aceptar que una persona voló a los cielos. Es aceptar que Jesús es el

sentido de todo, la revelación de Dios y del sentido pleno de la existencia humana.

Mirando al presente, porque la aceptación de Jesús es la aceptación de su misión. Todos los

textos terminan, de una u otra forma, invitando a unirse a la misión de Cristo. Para eso se nos

manifiesta Jesús. El sentido de la vida de los cristianos es diferente: constituidos en el nuevo

pueblo de Dios, han sido elegidos para la misión, para dar a conocer a todos lo que han

recibido. Se puede no aceptar la misión. Se puede no ser cristiano. El que acepta, es para

convertirse en mensajero de Jesús invitando a una vida nueva.

Mirando al futuro: “Volverá”. No se trata de la ingenua noción de que un día aparecerá

físicamente entre resplandores a pedir cuentas. Está bien como imagen, pero nada más.

“Volverá”: el mundo que vivimos, aparentemente ausente de Dios, va hacia El. Mi vida va hacia

El. La humanidad va hacia El. Nosotros nos esforzamos por provocar el encuentro, cada uno el

nuestro, y el de todos si es posible.

Todos nuestros símbolos no son capaces más que de deformar lo que será el encuentro. Nadie

puede describir, pintar, imaginar, simbolizar, a Dios. Nosotros solemos simbolizar la venida con

luces, rayos, terremotos… cuando Jesús habló de Dios habló de pastores, médicos,

sembradores, pescadores… así lo entendemos mejor. Hay que entender los signos de los

tiempos. Crear condiciones y situaciones que favorezcan el verdadero encuentro con Dios y

con el prójimo. Que estemos claros y convencidos de cual es nuestra vocación y misión en este

mundo. Solo así tendremos un mundo más humanizado y a la vez más cerca de su Creador.

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Periódico de Puerto Plata, vigente desde 1976 llevando la luz que guía la verdad a cada ciudadano. Honestidad. Carácter y confiabilidad nos definen.

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