Semana Santa: De Semana de Recogimiento a Fin de Semana Largo

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Cheo Lagombra

Las tradiciones y costumbres son elementos que forman parte del patrimonio cultural de una
comunidad, y su pérdida puede tener graves consecuencias y hasta puede llevar a la desaparición
de la identidad cultural de una sociedad. Cuando perdemos estas prácticas culturales, se pierde
también la historia, las creencias religiosas y la forma de nuestra comunidad.
Una tradición arraigada entre los dominicanos es la celebración de la Semana Santa que
tiene sus raíces con la llegada del catolicismo al país durante la época de la colonización
española. Desde entonces, se había mantenido como una de las tradiciones más importantes de
la cultura dominicana.


En el catolicismo con el Miércoles de Ceniza se inicia el periodo de 40 días de penitencia.
El número 40 es un número que se repite en toda la tradición bíblica. En el diluvio, cuarenta
días y cuarenta noches estuvo lloviendo sobre la tierra; 40 años estuvo el pueblo de Israel en el
desierto; 40 días Jesús orando en el desierto. Todo indica que el número 40 (cuaresma)
simboliza la prueba, pero no como un castigo o algo dramático, sino como una renovación
interior, espiritual, para examinar, y preparar el camino, para no dejar entrar aquello que no debe
convivir en nosotros. La imposición de la ceniza es el rito característico de ese miércoles,
en esa celebración litúrgica, el sacerdote al imponer la ceniza en la frente del creyente
pronunciaba las palabras que en mi adolescencia eran en latín “Memento, homo, quía pelvis es,
et in pulverem reverteris”, que traducido literalmente significa: “Recuerda, hombre, que polvo
eres y al polvo volverás”. Originalmente, los católicos que observaban la Cuaresma
tenían prohibido comer carne o pescado durante todo el periodo. Esta tradición fue suavizada a
mediados del siglo XX, en torno a la Segunda Guerra Mundial. Pero la práctica de los ayunos y
abstinencia de comer carne roja todos los viernes en ese periodo, sobre todo el Viernes Santo
era común entre los dominicanos, como señal de penitencia. Esa abstinencia nunca la entendí,
pues en mi casa se practicaba casi siempre durante todo el año y no precisamente por asuntos
religiosos. La Semana Santa o Semana Mayor se inicia con el Domingo
de Ramos, los católicos acuden a las iglesias con ramas de palmas que se bendicen. Al final de
la misa los asistentes se pueden llevar las ramas para sus casas y las colocan en algún lugar con
la creencia de que están bendecidas.

Era una semana para reflexionar dedicada para asistir a vía crucis, a retiros, y
a partir del Jueves Santo se iniciaba el recogimiento, la última cena del Señor con sus
discípulos, la liturgia de ese día consiste en la misa del Lavado de Pies, y el viernes el
Sermón de las Siete palabras y la procesión del Santo Entierro, hasta el Sábado Santo con la
misa de resurrección. A media noche. El Viernes Santo además de la liturgia, una tradición
que todavía se mantiene y que se ha convertido en un símbolo de la gastronomía del país son las
habichuelas con dulce. Pero en los últimos tiempos las cosas han ido cambiando, de
semana de reflexión y recogimiento la hemos cambiado a fin de semana largo. Como la Semana
Santa generalmente ocurre entre marzo (casi siempre después del equinoccio de primavera) y
abril, es considerada como una de las semanas de mayor flujo de turismo interno que se presenta
en el país, ya que miles de personas deciden aprovechar el tiempo libre de esos días para visitar
nuevos destinos. Desde inicio de marzo en las las paginas de los diarios y en los spots de
estaciones de televisión las agencias de marketing comienzan a promocionar ofertas de
habitaciones hoteleras que van desde pagar 4 días y 3 noches con planes de todo incluido.
Incluso se ofrecen hasta financiamientos.

A partir del mediodía del Jueves Santo en las carreteras principales
se pueden observar el aumento considerable del número de vehículos circulando hacia los
diferentes destinos turísticos. Hasta el gobierno ofrece facilidades para agilizar el tránsito, se
eliminan los peajes y se prohíbe la circulación de camiones y se activan las instituciones de
socorro.   Las orquestas de música popular bailable hacen su
agosto en esta semana, pues se organizan fiestas por doquier desde los centros bailables y en las
playas. Reina la alegría. Pero el lunes siguiente en la primera rueda de prensa del COE vienen
las lamentaciones.