Preparemonos para un nuevo boon turístico

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Juan Pablo Plácido Santana
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Para el final del próximo año es que la Carnival Corporation ha fijado como fecha para que entre en operación la terminal de crucero de Maimón. Si tal como se ha prometido llegasen a Maimón dos barcos por semana, más de cuatro mil turistas tocarían tierra puertoplateña cada ocho días. ¿Estamos preparados para un flujo tan grande de visitantes?
Dicen en mi campo de origen que: al que madruga Dios lo ayuda. Entonces, es hora de iniciar una serie de acciones para que el día que lleguen los primeros turistas no tengamos que improvisar. El Ministerio de Turismo, representado en Puerto lata por su Dirección Provincial, los dos ayuntamientos, el de Puerto Plata y la Junta Distrital de Maimón, amén de otras dependencias gubernamentales y privadas, les toca tener la casa en orden para diciembre del 2014.
Por ejemplo, desde ya debemos organizar cursos de capacitación para guías y para taxistas. Cuando tuvimos la mejor época de turismo de cruceros, a Puerto Plata llegaban entre 800 y 1500 pasajeros, sumándoles 500 a 800 tripulantes, el número de turistas  en las calles de Puerto Plata, no pasaba de 2500 personas. Ahora lo que se dice es que sólo un barco está en capacidad de bajar más de esa cifra en cada llegada a Puerto. ¿Dónde están todos los guías y todos los taxistas capacitados para dar servicio a un grupo tan grande de visitantes en un solo tirón? Pero aún más, desde los años 80 al día de hoy la sociedad del mundo cambió totalmente. ¿Cuántos guías y cuántos taxistas de aquellos que tuvimos sobrevivieron al cambio?
Por otra parte, de los miles de turistas que bajen a tierra muchos optarán por llegar al centro histórico de Puerto Plata, para ello tendrán que venir por la ruta Maimón-Puerto Plata. Hoy esa ruta está más o menos transitable, pero tiene una afrenta en su trayecto, el Vertedero Municipal. En ese punto no hay excusa ni espérame que vengo ahora. El gobierno central y la Alcaldía de Puerto Plata deben actuar y ya. Lo propio se impone en el Mercado Municipal de Puerto Plata, un asco.
El Plan de reactivación y adecuación del Centro Histórico debe empezar mañana. Las aceras deben ser transformadas para que les permitan a los transeúntes caminar libremente, sin aguas, sin hoyos, sin alambres y sin tarantines, pero sobretodo, sin molestosos y sin asaltantes. Siempre he creído que tomar la calle Duarte como Plan Piloto sería lo ideal para empezar el Plan de Transformación del Casco Histórico de la Bella Ciudad de Puerto Plata, ampliando sus aceras, iluminándola, recogiendo sus aguas servidas, pintando y reparando sus casas y edificios, etc.
Salud Pública, por ejemplo, debe realizar acciones de salubridad permanentes, revisando a los negocios que ofrecen servicio de comida y de bebidas. Revisar sus instalaciones, tales como sus cocinas y sus baños, para que no tengan que venir unos expertos ojos azules a decirnos que esos lugares están sucios y que constituyen verdaderos focos  de enfermedades.
El Ministerio de Interior y Policia debe declarar de alta prioridad a la ciudad de Puerto Plata, dentro del Plan de Seguridad Ciudadana Nacional, convirtiendo a Puerto Plata, en una de las ciudades más segura del país.
A los vendedores ambulantes y artesanos de todo tipo de servicio desde ahora hay que tomarlos en cuenta. Ellos están llamados a realizar un aporte importante, pero lo deben hacer rodeados del mayor apoyo posible de las autoridades, ellos son parte del engranaje turístico de cualquier país del mundo. A este sector hay que organizarlo, capacitarlo y darle financiamiento oportuno, para que se gane su sustento dentro de un marco de dignidad humana a toda prueba. No debiéramos ser testigo del macabro espectáculo de antaño, cuando se apresaba a nuestra gente mientras el barco estuviera anclado en el puerto, para evitar molestias. La visión elitista que tuvimos del turismo en el pasado fue una de las razones de su descalabro y no debemos repetir la historia. La actividad turística debe ser aprovechada por todo el pueblo, en el marco estricto de la ley. En este mundo de Dios todos debemos obtener el pan de cada día.