El liderazgo no se hereda, se gana

Noticia Politica Rumbo Politico

el-bid-aprueba-prestamo-a-rd el-liderazgo-no-se-hereda-se-ganaEn la casa todos sabían que ella era la “heredera política” de papá. Pero para Carolina Mejía Gómez, la candidata vicepresidencial del Partido Revolucionario Moderno, el liderazgo no se hereda, no se puede endosar, se gana con trabajo.

Ingresó a la sala de Redacción de LISTÍN DIARIO; luego de poco más de una hora de conversación con ejecutivas de este medio, se presentó como si fuera su primer día en la palestra pública: “Buenas tardes, soy Carolina Mejía, candidata vicepresidencial de Luis Abinader”.

De esta manera se la pasa desde las 6:30 de la mañana, con frecuencia, hasta la medianoche, cuenta, con la versatilidad que implica hacer campaña en un mercado, subirse a la cola de un motor, aparecer en televisión, o compartir una tarde de té en la calle Paseo de los Periodistas. “Veo esperanza en los ojos de la gente cuando nos ve llegar; la gente clama porque cambiemos el rumbo”, dice Mejía, la tercera de cuatro hermanos que han vivido de cerca lo que significa el poder.

La acompañan sus amigas de toda la vida, la vecina desde los cuatro años, la cómplice de la escuela, sus cuñadas, sus comadres, su hermana, hasta su madre, la exprimera dama Rosa Gómez de Mejía, que pasó de oponerse a su ingreso a la política a autodenominarse su fan número uno. “Me identifico con lo que ella dice”, dijo una doña Rosa que pasó cerca de 20 minutos invitando a todo el que se encontraba laborando en la redacción de LISTÍN DIARIO: “El 15, vota 15”.

Ella, su madre, bromea y dice que encabeza el movimiento “Las soterradas con Carolina” .

¿Por qué continuar la saga de los Mejía en la política dominicana? Para la candidata vicepresidencial del PRM “es difícil uno permanecer de espaldas a la realidad que está afectando a nuestro país; por eso, cuando se presenta la propuesta de Luis para acompañarlo, no hay razones para quedarse indiferente”.

De encuestas y vivencias
Vivaracha, atenta a cada detalle, es pródiga en sonrisas. Dice que las encuestas que muestran al dúo que conforma con Luis Abinader, lejano a la posibilidad de ganar las elecciones presidenciales, “no se corresponden con lo que uno palpa”.

Mejía Gómez se dice halagada con su elección para la candidatura vicepresidencial; que también se explicó en los corrillos políticos como la manera de zanjar diferencias entre las facciones de su padre, el expresidente Hipólito Mejía, y el candidato presidencial Luis Abinader. “Asumí con distinción, con agrado, alegría, amor, energía esa propuesta que Luis me hizo, y como propia la han asumido todos mis seres queridos”, dice la candidata, que ha integrado a su familia en su carrera por la vicepresidencia.

¿Qué le aporta a la candidatura del PRM su presencia? “Frescura, alegría”, dice Carolina Mejía. “Le traigo a Luis sobre todo la confianza en su vicepresidenta, para sentirse tranquilo de que cuenta incondicionalmente con uno”.

Aunque al menos una encuesta ha señalado que su presencia en la boleta no se traduce en votos, sino que resta, Mejía Gómez se dice incansable en el trabajo por el triunfo de la candidatura del PRM.

Sus prioridades
Rodeada de mujeres que la admiran hasta las lágrimas, dice que apuesta por ellas, y menciona entre sus prioridades, de alcanzar la vicepresidencia, una educación de calidad que incluya educación sexual, un enfoque en los embarazos en adolescentes, más acceso a formación para la mujer, la juventud y cuidado del medioambiente.

“Me interesa la juventud, me ocupan especialmente los embarazos en las adolescentes, como un tema de futuro. Cuando uno dirige los destinos de una nación debe recordar que no solo lo hace por cuatros años, que después de esos cuatro años sigue habiendo país”.

Consultada sobre el magro presupuesto asignado a esas áreas que le preocupan, Mejía Gómez plantea algunas de las claves de su filosofía de trabajo: “En el Despacho de la Primera Dama que dirigió la señora Rosa Gómez de Mejía, mi madre, se demostró que no se requieren presupuestos multimillonarios para grandes logros. Debe haber una coordinación con la sociedad civil, con el sector privado, con las iglesias, que tienen mucho que aportar en todos estos temas”.

Líneas del PRM
Mejía Gómez pone el acento sobre una reorientación del gasto público “hacia la mejoría de la calidad de vida de los dominicanos y de las dominicanas, haciendo un ejercicio responsable del presupuesto y luchando contra la corrupción, y con la voluntad política para poner fin a la impunidad”, así alega la aspirante a la vicepresidencia de la República se puede transformar desde la política.

“Mientras mantengamos un sistema de justicia débil, con todas estas leyes que están y no se cumplen, y lo que es peor, sin consencuencias para quienes las incumplen, no vamos a poder transformar”.

TRAYECTORIA Y FAMILIA
Rosa Carolina Mejía Gómez es la tercera de los cuatro hijos del matrimonio conformado por el expresidente de la República Hipólito Mejía y Rosa Gómez. Sus hermanos son Ramón Hipólito, Felipe y Lissa.

Su familia, procreada junto a Juan Garrigó, la acompaña en su quehacer político. Su primogénito, Juan de Jesús Garrigó, quien estudió ciencias políticas y economía, es uno de sus asesores de campaña y la asiste diariamente, contó la propia Carolina Mejía. Su esposo, Juan Garrigó, suele unirse los fines de semana. Sus hijos menores, Diego José e Isabel Carolina, se integran en menor medida.

Vida profesional
Carolina Mejía es licenciada en Economía, egresada de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra y tiene estudios de posgrado de la Escuela de Negocios BARNA, y la escuela de Negocios de Harvard.

En el sector privado, laboró en la Compañía Dominicana de Teléfonos (CODETEL) y en la empresa de su familia R.H. Mejía Co., C x A. La candidata ha desempeñado funciones en el sector público.

Fue coordinadora del Consejo Asesor del Presidente de la República Dominicana, embajadora adscrita a la Cancillería, encargada de Acuerdos Comerciales y miembra del equipo coordinador para el Acuerdo de Libre Comercio con los Estados Unidos (DR-CAFTA) durante el gobierno de su padre. Además, fungió como suplente de la Junta Monetaria del Banco Central de la República Dominicana.