AY.. ¡SI TUVIERAMOS AL TURISMO COMO POLITICA DE ESTADO (y 3)

 

 

 

 

 

 


Juan Pablo Plácido

juanpabloplacido@hotmail.com

La propuesta de la JICA sobre turismo sostenible es el único
planteamiento serio que conozco para desarrollar una política de Estado
en materia turística en la República Dominicana. No me cansaré de
ponderar este esfuerzo de cooperación interinstitucional, llevado a cabo
en Puerto Plata a modo de Plan Piloto. Justamente, la bondad del Plan
Diseñado por los Representantes de la Agencia de Cooperación Japonesa
reside en que se toma a la comunidad como centro generador de las
acciones a seguir. ¿Quién tiene mayor capacidad de producir ideas que
el pueblo? ¿Quién cuenta con más recursos humanos y materiales que
el conglomerado social? ¿Qué proyecto no fructificaría cuando toda la
comunidad se une en torno a un propósito?

Éstas, al parecer, fueron las ideas desde las cuales partieron los
diseñadores el Plan TURISOPP. Sólo cuando vi una de las primeras
exposiciones hechas por este programa me di cuenta que estábamos
iniciando una nueva Era en materia de planificación del sector turismo en
la República Dominicana. ¡Y qué bueno que fuera Puerto Plata por donde
empezara este nuevo camino!

Claro, debimos ser nosotros los Puertoplateños los escogidos, porque
fuimos nosotros desgraciadamente el primer destino turístico dominicano
en experimentar el primer gran descrecimiento de todo el país. Debemos
recordar que luego de ser el destino turístico que recibía el 30% de las
llegadas de visitantes al país, descendimos a menos de la mitad en tan
sólo diez años.

En muchos encuentros organizados para la búsqueda de una solución
a esta crisis o lo que hemos llamado eufemísticamente como el
Relanzamiento del sector turístico de la Costa Norte, he oído diversas
razones para explicar lo que motivó este declive. Confieso que nunca
he escuchado en esos cónclaves que hizo falta la incorporación de la
comunidad en la toma de decisiones del sector durante todos estos años.

La historia del turismo de la Costa Norte registra diversas manifestaciones
de lo que no debió ocurrir en un polo turístico: conflictos de transportistas
entre sí y frente a las autoridades, conflictos de vendedores y el ministerio
de turismo, violaciones de los espacios regulados y la mirada indiferente
de los organismos responsables de aplicar controles, ofertas de servicios
y productos a precios escandalosos, deterioro de la seguridad ciudadana,
deterioro de las infraestructuras viales, ausencia de señales de tránsito en
calles y carreteras, deficiencia de los servicios de agua y de electricidad,
agresiones a visitantes, estafas a inversionistas sin sanciones oportunas,
etc.

Muchas de esas deficiencias pudieron haber sido evitadas o resueltas
con recursos locales, aportados por las instituciones municipales, el
empresariado y los demás agentes turísticos. Pero para ello debimos
haber concebido la actividad turística como un negocio de todos y no de
unos cuantos.

Concluyo esta serie diciendo que, si queremos Relanzar el turismo en la
Costa Norte y, por qué no en toda la República Dominicana, lo primero
que hay que hacer es un diseño del negocio turístico al estilo de una
compañía por acciones, en donde todos los agentes interesados en el
negocio sean considerados como socios y que como tales, puedan contar
con un asiento en la mesa de la toma de decisiones. Ahí es donde el
Estado tiene la palabra. ¡Manos a al obra!

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Periódico de Puerto Plata, vigente desde 1976 llevando la luz que guía la verdad a cada ciudadano. Honestidad. Carácter y confiabilidad nos definen.

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