Abinader, etica y moral obligan a Danilo a renunciar

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Abinader eneroSANTO DOMINGO. El candidato presidencial del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Luis Abinader, consideró esta tarde que aunque no lo establece una ley, la ética obliga al presidente Danilo Medina a tomar una licencia durante la campaña electoral, y apuntó que un debate sería necesario para “hacer una campaña decente”.

“La ética sí lo obliga a tomar una licencia. La ley no lo obliga a un debate tampoco, pero que vayamos a un debate para hacer una campaña decente, para discutir cuáles son sus propuestas. ¿Qué propuestas nuevas ha hecho el Presidente? ¿Continuar lo mismo, con la misma delincuencia, con la misma impunidad, con el alto costo de la vida?”, expresó al responder preguntas luego de la firma de un compromiso ético en la conducción del Estado junto a líderes de la convergencia que apoya su candidatura, y ante representantes de distintas organizaciones de la sociedad civil en el salón del Consejo Económico y Social, en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM).

Retó, además, al equipo económico del Gobierno peledeísta a debatir con el equipo económico de su partido sobre los datos presentados en relación con el supuesto uso de recursos del Estado en la campaña reeleccionista del presidente Medina.

“Él tiene que desmentir a los que hacen estadísticas, porque nosotros tomamos esas estadísticas de ellos. Yo no vi que él lo desmintió, al contrario, él lo confirmó”, dijo al referirse a las declaraciones ofrecidas ayer por el ministro de Hacienda, Simón Lizardo, quien calificó de falsos los datos dados por el candidato del PRM cuando afirmó que el gobierno gastó durante el año 2015 RD$49 millones diarios en pagos de nominillas y personal transitorio.

“Si Danilo no quiere ir a un debate que vaya su equipo económico contra el nuestro y que diga a ver si son falsos esos datos”, agregó.

También dijo que el PRM está haciendo una “campaña de altura”, alejada de los “epítetos”, lo que aseguró, es contrario a la manera “peligrosamente intolerante” con el que el gobierno le responde las críticas a su gestión.