2018, año decisivo para que PLD supere conflicto y percepción de corrupción de dominicanos

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SANTO DOMINGO. El conflicto actual del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) no es nuevo. La memoria de la historia política dominicana recuerda que esta diferencia tiene varias etapas, y la primera se remonta al 2007 cuando el exmandatario Leonel Fernández, impidió que el presidente Danilo Medina se postulara como candidato a la presidencia del siguiente año.

El segundo momento y el más difícil dentro del PLD, ocurre en 2016 cuando Medina siendo presidente de República Dominicana, logra una reforma constitucional para poderse repostular.

Desde entonces el interés ciudadano persigue las actividades de ambos líderes políticos, pendientes a un abrazo de estos o a su ausencia en determinadas actividades.

El tranque que se mantiene en la actualidad, obligó al presidente de la organización política, Leonel Fernández, a asegurar en días pasados que el PLD irá unido a las elecciones de 2020, certamen en que, afirma, obtendrán un nuevo triunfo.

En las calles los ciudadanos tienen dos opiniones al respecto, primero, quienes abogan por una conciliación de los miembros del partido y segundo, los que piensan que puede mantenerse así y dar paso a otros líderes dentro de la organización política o dejar que otra organización gobierne el país.

Expertos analizan el tema

Desde la visión de la politóloga Rosario Espinal, uno de los desafíos que le espera al partido oficialista, es mejorar la relación interna. Manifiesta que se proyectan como un partido unido, sin embargo, lo que se percibe desde fuera son los problemas entre ellos.

“Hay una tensión que tienen que resolver, porque en el PLD hay un bicaudillismo ahora mismo con dos líderes que buscan hegemonizar el partido y sobre todo tener impacto en la candidatura presidencial para 2020”, argumentó la experta en temas políticos.

A su juicio, los dirigentes de este partido tienen que buscar la manera de institucionalizar esa organización política, además de cambiar la percepción de corrupción que ha adquirido ante la sociedad dominicana.

“El PLD como partido gobernante ha mostrado que durante sus períodos de gobiernos hay grandes escándalos de corrupción, ya la sociedad lo identifica como un partido de gobiernos corruptos, entonces, es difícil mantener una legitimidad social hacia delante si ellos no toman medidas para enfrentar ese problema”, destacó Espinal.