Editorial Don Hugo de Jesús González López

Sepelio Hu

Nació para servir,  a todos sin distinción , veía en las personas  que se acercaban  a él un ser humano merecedor de la atención suya, sin importar el rango o clase social,  así lo hizo en todo el accionar de su  vida y le dio el resultado, fue querido en todos los reconditos, hasta sin haberlo tratado y mucho menos conocido, pero las buenas obras  corren y se detienen.
Vino al mundo con esa vocación divina de servicio que Dios privilegia seleccionando personas como Don Hugo Jesús y que cumplen sin tener que descodificar   qué debe hacer, cuando donde y a quien  o quienes. Católico que desde la niñez  que integra a   a la Iglesia Católica,   hace militante, lee la obra de Jesucristo enviado a la tierra por su padre, Dios, participa en jornadas locales, nacionales e internacionales comenzó temprano a cumplir.
Don Hugo de Jesús González López  fueron tantas las obras realizadas que seguramente sintió que había sido el seleccionado, pues recibió la oportunidad y solidaridad y miembros de la sociedad puertoplateña que se identificaron con él desde la temprana edad.
Difícilmente al mano izquierda de don Hugo de Jesús haya podido  conocer lo que hizo la derecha, ni sus hijos ni nieto, hermanos, amigos o cercanos colaboradores, ya que sus satisfacción fue siempre la solución a problemas de personas con la condición de no hacer promoción,   no le interesó nunca.
Quienes conocieron   el trabajador incansable, preocupado por la suerte de los demás,   guardián  toda la familia, comenzando con sus hermanos antes de nacer sus hijos, personas e instituciones de servicio que solicitaron apoyo, ayuda o sencillamente que el conociera que debía auxiliarla,  buscaba acercamiento y lo hacía aunque no fuera directamente,  sino a través de una tercera persona.
Una particularidad de Don Hugo de Jesús, era devorar libros, escuchar la buena música, conversar animadamente y no era sorpresa que estuviera al tanto de todo cuanto acontecía en el país y el mundo, conocía todos los por menores, fue un hombre bien documentado,  sin que hiciera alarde de que se la sabia todas.
Su grandeza fue la humildad y por ello se les abrieron los caminos para obtener todo lo que necesitó en la vida para auxiliar a los demás.
Basta con señalar que se inició como mensajero trabajando y durante tantos años no dejó de serlo, aunque caminar de posiciones y fuera una persona importante en la banca y la sociedad dominicana, mantuvo la humildad.
Nunca hizo gala de haber si llevado a posiciones nacionales  como presidente de la Liga de Asociaciones de Ahorros en la banca nacional, convirtiéndolo en   líder, interesados periodistas amigos por una entrevista, no la conceda aunque hablar mucho, no le interesaba la publicidad o estar en los medios de comunicación. Pese a que no fue universitario, tenía un doctorado en capacidad, manejo perfecto del lenguaje para hablarlo y escribirlo por lo que solicitaba escritos que se referían a su persona para corregirlos. El pensamiento de don Hugo de Jesús estaba dirigido a hacer bien las cosas y exigía que los demás lo hicieran en su trabajo, ya    su interés, deseo y  acción giraban en torno a  Puerto Plata y sus habitantes., siempre de buena fe, con calidad y honestidad. No se toma la decisión de actuar contra personas que no lograron cumplir con pagos, llegaba hasta la última consecuencia, parte de su grandeza que posee  muy pocos.
De ahí que la Asociación Norteña,  por poco desaparece su nombre ya que era conocido más como   “el banquito  de Don Hugo ” alcanzó categoría nacional, por los contactos,    sinceridad, honestidad, visionario que fue don Hugo sostenido por el respaldo de sobresalientes hijos de Puerto Plata poseedores de riqueza y armado de la mejor intención a favor de los demás,    confiaron en su persona y dieron irrestricto apoyo a todo cuando emprendía por estar conscientes de que se trataba de una obra o acción  beneficiosa para la institución, las cuales estuvieron  apegadas a la filosofía que dieron origen “al banquito de don Hugo” entre ellos fundadores encabezados por don Juan Brugal que vieron  en Hugo de Jesús González López  el hombre llamado a ser el presente y futuro de la Asociación, no pensando en ganar dinero, sino en solucionar, ofreciendo oportunidades a personas que no tenía posibilidad de tener su propia casa,  lo interpretó correctamente  haciendo sin buscar a cambio beneficios personales,  que no   satisfacer a un puertoplateño, en la mayoría de los casos sin conocer su historial, pero que demostró ser un necesitado que acudió a su persona en busca de la ayuda para lograr un objetivo y no les fallaron y hoy son dueños de vivienda gracias a la benevolencia de Don Hugo de Jesús González López.
Sus hijos, nieto, sus compañeros, porque nunca fue ni el patrón ni el jefe, sino el compañero   en el “banquito de don Hugo en el consejo directivo, los empleados, sus hermanos a quienes sirvió como padre y consejero, solidario en todo cuanto emprendían para el bien, sus amigos, muchas personas  que escucharon  nombre, pero no les conocieron,   cientos y cientos de beneficiados, lloraron su partida por lo que debe colegirse o  interpretarse la   satisfacción  de haber sido parte de él, por la solidaridad y  respaldo recibido desde  el mas humilde puertoplateño  hasta la cúpula de la Iglesia Católica que para despedirlo reunión a todos los liberes católicos de la provincia, de las distintas parroquias  que incluye  primera vez en la historia  la presencia del presidente de la Conferencia del Episcopado Dominicano en la persona de Monseñor Gregorio Nicanor Peña Rodríguez, primer obispo de la diócesis de Puerto Plata,   y el obispo de la Julio César Cornell que tuvieron a su cargo  oficiar la  misa de cuerpo presente en la Catedral San Felipe, donde fue velado su cuerpo desde las primeras horas de la mañana del domingo 6 de marzo, allí se inició el niño Hugo de Jesús   colaborando, siendo  monaguillo,  y contribuyó a su crecimiento y fortalecimiento  . En paz descansará don Hugo de Jesús González López,  que murió un día después de la fecha del nacimiento y habrá de ser colocado en el  sitial que Dios reserva para los que como él  cumplen la encomienda que el todopoderoso  puso en él, haciendo de    corazón, con  esa vocación de servir incondicionalmente a todos sus semejantes. Que sus obras sean emuladas y su sencillez, humildad de siempre, se  recojan  para continuarlas sus obras y   afirmar mañana  que  su cuerpo se marchó  a la eternidad, pero que  su espíritu de servicio se mantiene viviendo en otras personas para seguir sirviendo a Puerto Plata y los habitantes que   del    servicio y encontraron ecos en él que mantuvo siempre abiertas las puertas   para llegar . hacer el planteamiento y recibir la buena orientación o la solución al problema.  Paz eterna, para un ser que se la ganó, Don Hugo de Jesús González.

admin

admin

Periódico de Puerto Plata, vigente desde 1976 llevando la luz que guía la verdad a cada ciudadano. Honestidad. Carácter y confiabilidad nos definen.

Sociales

A %d blogueros les gusta esto: