Autobuses Metro, ­­qué está pasando?

Juan Pablo PlacidoJuan Pablo PlacidoJuan PabloAUTOBUSES METRO es una compañía dominicana de mucho éxito. Se dedica  desde hace varias décadas al negocio de transporte de pasajeros en el interior del país. La razón de su exitosa trayectoria se debe a los siguientes factores: el confort de sus vehículos, la seguridad ciudadana en las paradas y durante los viajes, la puntualidad de las salidas y de las llegadas a los destinos previstos y una moderada tarifa dada a los usuarios. Viajar en la METRO se  convirtió con los años en un bien público, apreciado y demandado por un cautivo segmento de la sociedad dominicana y extranjera. Yo lo he usado por más de treinta años. Muchas veces prefiero dejar mi vehículo en un parqueo y viajar en la METRO, igualmente cómoda, pero sin el stress de conducir por carreteras cada vez más congestionadas, llenas de peligros. Sin embargo, desde hace un tiempo a la fecha los viajes en la METRO no son tan confortables como fueron ante. La flotilla luce cansada. Los autobuses salen y de buenas a primera se calientan o se apagan, debiendo sus conductores pararlos, tratar de repararlos o de refrescarlos. Pero con agua no cambia el panorama. El vehículo parece decirle al chofer: tú eres joven, pero yo ya no doy para más. Mis  experiencias negativas en la METRO sucedieron hace poco, una a continuación de la siguiente. Primero fue un baño que se dañó, provocando un malestar general dentro de la guagua; el hedor hubo que aguantarlo hasta llegar a la capital, y el más reciente percance me ocurrió la semana pasada: salimos de la capital, y al llegar a Piedra Blanca, Bonao, debimos detenernos ante un desperfecto del sistema de enfriamiento del vehículo. Esperamos a que nos rescataran durante una hora a la orilla de  la carretera,  donde debimos bajar para  combatir el sofocante calor reinante en el interior del autobús. Durante la espera del rescate que nunca  llegó, oímos historias de experiencias similares vividas por los mismos pasajeros, quienes siguen siendo fieles  a la compañía a pesar de esas deficiencias. Gracias a un moderno autobús de una empresa de la competencia finalizamos ese viaje. La flotilla de la METRO fue buena en sus días de gloria pero ya dio lo mejor. Los usuarios de la METRO esperamos que la cambien porque no queremos perder este bien que   nos pertenece a todos. Más aún, los usuarios de la METRO estamos dispuestos a financiar el costo de la renovación de su  flotilla,  usando sus productos por mucho tiempo, siempre y cuando estos ofrezcan la calidad que los hizo famosos, porque si la METRO no existiera habría que inventarla otra vez. Por suerte, ahora lo que procede es simplemente renovar su parque vehicular.

admin

admin

Periódico de Puerto Plata, vigente desde 1976 llevando la luz que guía la verdad a cada ciudadano. Honestidad. Carácter y confiabilidad nos definen.

Comments are closed here.

Sociales

A %d blogueros les gusta esto: