EL MUNDO NECESITA HÉROES DE VERDAD

 

 

 

 

Santiago Rodríguez

Sacerdorte católico

 

En la mitología y el folclore, un héroe (del griego antiguo ???? h?r?s)

o heroína (femenino) es un personaje que eminentemente encarna la quinta esencia

de los rasgos claves valorados en su cultura de origen. Comúnmente el héroe es

considerado como una persona que posee habilidades sobrehumanas o rasgos de

personalidad idealizados que le permiten llevar a cabo hazañas extraordinarias y

beneficiosas («actos heroicos») por las que es reconocido

Una persona se convierte en héroe cuando realiza una hazaña extraordinaria y digna

de elogio e imitación para la cultura de su lugar y tiempo, particularmente cuando para

ello sacrifica o arriesga valerosamente su propia vida, mostrando con ello gran valor y

virtudes que se estiman dignas de imitación (solidaridad, empatía, generosidad), sobre

todo para los jóvenes de hoy.

Tradicionalmente, el término “héroe” se vincula sobre todo a las hazañas bélicas

(“héroe de guerra”, quien muestra un coraje y/o éxito extraordinarios en combate, sobre

todo cuando resulta muerto o herido por arriesgar voluntariamente su vida por la Patria,

p. ej., Juan Pablo Duarte, Nelson Mandela, Bolívar, etc), muy propicio recordar e imitar

en esta ocasión de los 170 aniversario de la independencia de nuestra Patria.

El reconocimiento oficial de determinadas personas como héroes, y eventualmente la

concesión de títulos, medallas, cargos o recompensas, o la erección de monumentos

son un instrumento para fundamentar un régimen político o para fomentar

determinadas conductas que se estiman deseables, sobre todo en épocas de crisis,

agitación social y falta de confianza nacional.

Aunque se destaca la grandeza de ellos, hay que reconocer también la humanidad

en ellos como seres de imperfecciones y problemas sociales de sus alter ego, lo que

permitía verlos como personas con dificultades normales. Es decir, son personas de

carne y huesos como nosotros, pero han entendido muy bien las enseñanzas del

Maestro de maestros, Jesús de Nazaret, que nos invita, así como invitó a los apóstoles

cuando le dijo: el que quiera hacer grande entre ellos que se haga el servidor de todos.

Eso es lo que nos hace falta hoy, dejar de lado el individualismo y pensar en función

del bien de los demás, la Justicia y el bien común. Por eso invito a todos (as) a unir

nuestros esfuerzos para lograr una ciudad de puerto plata más limpia de contaminación

ambiental con las instalaciones de plantas y las que quieren seguir instalando, solo

porque a unos les interesa económicamente, es aquí donde nos tenemos que hacer los

héroes que demanda muestra provincia y nuestra patria, como la ideó y quiso Duarte,

Luperón y sus acompañantes. Que viva nuestra patria!!!

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Periódico de Puerto Plata, vigente desde 1976 llevando la luz que guía la verdad a cada ciudadano. Honestidad. Carácter y confiabilidad nos definen.

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