General Enrique Loynaz del Castillo, un puertoplateño ignorado en su pueblo

El general Enrique Loynaz del Castillo,  nació en Puerto Plata, el 5 de junio de 1871, hijo del Capitán Enrique Loynaz Arteaga y doña Juana del Castillo Betancourt (ambos oriundos de Camagüey, Cuba, quienes se establecieron en Puerto Plata, a causa de la Guerra Grande en Cuba).
Enrique Loynaz del Castillo fue muy amigo del ex presidente dominicano, Prof. Juan Bosch (1909-2001), en Cuba, siendo éste uno de los testigos del matrimonio de Bosch con Carmen Quidiello, el 30 de junio de 1943. Estando preso Bosch allí fue gestionada su libertad por el general Loynaz del Castillo ante el gobierno de Batista. El escritor de “Cuba una isla fascinante,”  ha dicho que: “…el general Enrique Loynaz del Castillo, el sobreviviente  de más alto rango de la Guerra de Independencia cubana, ayudante de Máximo Gómez y dominicano como Gómez, persona tan respetada en Cuba que ni siquiera Fulgencio Batista se atrevía a negarle lo que él pedía”. (El PLD, un partido nuevo en América”. Santo Domingo, Editora Alfa & Omega, 1989, página 63).
Loynaz del Castillo, realizó sus estudios primarios y secundarios en su ciudad natal de Puerto Plata. Desde muy joven tuvo inquietudes por las letras. Desde un principio se preocupó por la lectura y la escritura. Siendo un gran lector. Tenía un valor como nadie. Siempre decidido a actuar. Poseedor de un liderazgo a primera vista.
Siendo apenas Enrique Loynaz del Castillo un mozalbete de nueve años de edad, conoció en su casa de Puerto Plata, en donde funcionaba la Delegación Revolucionaria Cubana a Antonio Maceo Grajales (184-1896), importante dirigente de las luchas en favor de Cuba, quien visitaba aquella Villa en 1880 en busca de ayuda de parte del pueblo dominicano.
Su padre Loynaz Arteaga, ejerció en magisterio en Puerto Plata, así como también en Montecristi, en el Instituto de Segunda Enseñanza. Trabajó como Agente Corredor de Seguros, teniendo que viajar por todo el territorio nacional. En el año 1889 viajó por Centro América y Costa Rica. Fue elegido Presidente del Club de Cubanos en Puerto Plata. Estos clubes eran fundados en la geografía americana por los cubanos, con los propósitos de buscar ayuda material, económica y moral para la causa de Cuba.
Enrique Loynaz conoció a José Martí (1853-195) en la ciudad de New York, en 1891. Cuando Martí fundó el Partido Revolucionario Cubano, el 6 de enero de 1892, Enrique Loynaz del Castillo fue uno de los primeros miembros que ingresaron a éste. Se estableció en  1893 en las tierras de sus padres en Camagüey, Cuba, en donde permaneció durante un tiempo.
En 1894 fue enviado a New York para que consiguiera unos tranvías para el servicio urbano. Cuando regresaba a Cuba, trayendo los tranvías fue descubierto un cargamento de armas, que eran traídos allí, enviadas por José Martí. Tuvo que abandonar Cuba. Nuevamente regresó a New York, pero Martí lo envió a Costa Rica para que trabajara junto a Antonio Maceo en las luchas por la Independencia de Cuba. El 10 de noviembre de 1894 Antonio Maceo resulta herido en un atentado que se le hizo mientras se encontraba en el Teatro Variedades de San José, Costa Rica; y durante la ocurrencia de ese hecho estuvieron presentes los puertopalteños José María Nouel y Bobadilla y Enrique Loynaz del Castillo.
Al comienzo de la Revolución de Cuba, en 1895, Loynaz del Castillo preparó una expedición junto a Gonzalo Quezada en Cayo Huesos. También encabezando el Estado Mayor de Sánchez desembarcó junto a Carlos Rolofff, Serafín Sánchez y otros tantos cubanos en el sitio de Punta Caney, cerca de Tunas de Zasa. En la toma del pueblo Taguasco, Loynaz del Castillo fue herido. Por méritos acumulados durante la Guerra fue ascendido al rango de Teniente Coronel, al mismo tiempo ocupaba la posición de Asistente de Campo del general Maceo. El 29 de abril de 1897, después del combate de El Mogote, fue ascendido a General de Brigada. Representó como Diputado a la provincia Camagüey.
Escribió El Himno Invasor, que fue adoptado y aceptado por el general Maceo.
Estuvo en el país de Embajador representando a Cuba, en la Era de Trujillo y se vio envuelto en un choque de palabras con el dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina, a causa de eso tuvo que abandonar el territorio dominicano.
En 1956 escribió un libro intitulado: Memorias de la Guerra, Imprenta Nacional, publicada por su hija la destacada poetisa Dulce María Loynaz, en 1986.
Es merecedor que una calle de Puerto Plata sea designada con su nombre. El general Enrique Loynaz del Castillo murió en Cuba, el 10 de febrero de 1963.

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